Nuestra página web es: http://www.centronanda.es


Nuestra página de facebook es: http://www.facebook.com/CentroNANDA


jueves, 31 de enero de 2013

EL COCHE

Una vez había joven muchacho que estaba a punto de graduarse en sus estudios. Hacia muchos meses admiraba un hermoso coche deportivo en una agencia de automóviles. 
 

Sabiendo que su padre podría comprárselo le dijo que ese coche era todo lo que quería, así, como se acercaba el día de graduación, el joven esperaba ver alguna señal de que su padre hubiese comprado el coche. Finalmente en la mañana del día de graduación su padre le llamó para que fuera a su habitación. Le dijo lo orgulloso que se sentía de tener un hijo tan bueno y lo mucho que lo amaba. El padre tenía en sus manos una hermosa caja de regalo. Curioso y algo decepcionado el joven abrió la caja y encontró una hermosa Biblia de cubiertas de piel y con su nombre escrito con letras de oro. 

Enfadado le gritó a su padre diciendo: — ¿Con todo el dinero que tienes y lo que me das es esta Biblia? 

Salió de la casa y no regreso más. Pasaron muchos años y el joven se convirtió un exitoso hombre de negocios. Tenía una hermosa casa y una bonita familia, pero cuando supo que su padre, que ya era anciano, estaba muy enfermo pensó visitarlo. No lo había vuelto a ver desde el día de su graduación. Antes de que pudiera partir para verlo recibió un telegrama donde decía que su padre había muerto, y le había heredado todas sus posesiones por lo cual necesitaba urgentemente ir a la casa de su padre para arreglar todos los trámites de inmediato. 
 
Cuando llegó una tristeza y arrepentimiento llenó su corazón. Pronto empezó a ver todos los documentos importantes que su padre tenía y encontró la Biblia que en aquella ocasión su padre le había dado. 

Con lágrimas la abrió y empezó a hojear sus páginas. Su padre cuidadosamente había subrayado un verso en Mateo 7:11: "Y si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas guías a vuestros hijos, cuanto más nuestro Padre dará a sus hijos aquello que le pidan." Mientras leía esas palabras unas llaves de coche cayeron de la Biblia. Tenía una tarjeta de la agencia de automóviles donde había visto ese coche deportivo que había deseado tanto. En la tarjeta estaba la fecha del día de su graduación y las palabras: "TOTALMENTE PAGADO" 

¿Cuántas veces hemos rechazado o perdido la oportunidad de disfrutar o vivir algo de la vida porque no viene envuelto en hermosos paquetes como nosotros esperamos? 
Las apariencias engañan siempre hay que tener paciencia y mirar más allá puede que nos sorprendamos de todo lo que podemos encontrar… 

LA ASERTIVIDAD

La asertividad es la habilidad de expresar tus pensamientos, sentimientos y percepciones, de elegir cómo reaccionar y hablar por tus derechos cuando es apropiado. Por ende es la capacidad de autoafirmar los propios derechos, sin dejarse manipular ni manipular a los demás. Esto lleva a elevar tu autoestima y a ayudarte a desarrollar autoconfianza para expresar aquello que desees a los demás.
Los comportamientos asertivos suponen saber defender las propias necesidades frente a las exigencias de los demás sin llegar a utilizar comportamientos agresivos o violentos. La asertividad está en medio de los comportamientos agresivos y pasivos o inhibidos.
Esta habilidad consiste en crear las condiciones que nos permitan conseguir todos y cada uno de los siguientes objetivos: eficacia (conseguir lo que uno se propone), no sentirse incómodo al hacerlo, ocasionar las mínimas consecuencias negativas para uno mismo, para el otro, y para la relación en situaciones en que se pone de manifiesto un conflicto de intereses, y en situaciones de aceptación asertiva, establecer relaciones positivas con los demás.
Existen tres tipos de conductas:
- CONDUCTA PASIVA: consiste en no comunicar lo que se desea o hacerlo de una manera débil, con demasiada suavidad o timidez, ocultando aquello que realmente uno piensa. Una persona con esta conducta, no defiende sus propios derechos, por lo que respeta a los demás pero no se respeta a sí misma. "Lo que yo piense o sienta no importa”, "si digo lo que pienso los demás se molestarán conmigo"… Sus sentimientos suelen ser frecuentemente de frustración, impotencia, culpabilidad y baja autoestima, ansiedad y temor. Sus comportamientos son inseguros: vacilaciones, bajo volumen de voz, bloqueos y silencios. Cuando ya no puede más puede experimentar "explosiones" agresivas bastante incontroladas resultado de la acumulación de tensiones.
 
- CONDUCTA AGRESIVA: la persona agresiva defiende sus derechos de forma excesiva, no respetando a los demás y frecuentemente generando conflictos por este hecho. Carece de habilidades para relacionarse con la debida "sensibilidad" o empatía. Sus esquemas mentales son del tipo: "Si no soy fuerte los demás se aprovecharán de mi", "Lo importante es conseguir lo que yo quiera"… Sus sentimientos suelen ser de enfado, sentimiento de injusticia, soledad y abandono, baja autoestima, frustración y falta de control. Contacto ocular desafiante, cara tensa, tono de voz elevado, interrupciones y habla tajante.
 
- CONDUCTA ASERTIVA: consiste en poseer la habilidad para transmitir y recibir los mensajes de sentimientos, creencias y opiniones de una manera honesta, oportuna y respetuosa. Una persona asertiva es una persona con necesidades, con el deseo de expresar abiertamente lo que siente, piensa, honestamente. Sabe respetar a los demás sin dejar de respetarse a sí misma. No pretende entrar en el esquema de ganar o perder en la relación con los demás, sino en ¿cómo podemos llegar a un acuerdo favorable para ambos? Su manera de pensar es más racional, actuando de forma más adaptativa a su vida y circunstancias. Sus sentimientos son más estables y controlados que los de las personas pasivas o agresivas y derivado de todo esto su sentido de autonomía, autosuficiencia y autoestima es elevado.

Aquí un ejemplo imagina que alguien te pide el coche y no deseas prestarlo:
1.     Conducta pasiva:  "bueno... te lo presto..."
2.   Conducta agresiva: "¡no me da la gana de prestártelo!"
3.    Conducta asertiva: "lo siento, pero no acostumbro a prestarlo"

Esto no quiere decir que cada cual seamos o tengamos un tipo de conducta determinado y ya, sino que todos tenemos en mayor o menor grado algo de cada tipo y que la ponemos en práctica en función de las situaciones y/o personas con las que interactuamos.
Para facilitaros la detección de conductas asertivas, os dejo unas características de dichas personas y conductas para que la identificación favorezca en vosotros esta habilidad.  
 
a. Respetarse a sí mismo: concebirse a sí mismo como un ser humano con energía limitada que necesita cuidarse.

b. Respeto por los demás: que los otros sean concebidos como seres humanos tratados con dignidad y respeto.
 
c. Ser directo: garantizar que los mensajes transmitidos sean los suficientemente claros, sencillos y precisos.
 
d. Ser honesto: la capacidad de comunicación se ve limitada cuando se niegan o se minimizan los verdaderos sentimientos y se recurre a la mentira.
 
e. Ser apropiado: tomar en cuenta no sólo lo que se dice o escucha, sino el contexto y el tiempo en que ocurre.
 
f. Control emocional: encauzar las emociones para que éstas no lleguen a niveles de intensidad que provoquen reacciones ineficientes.
 
g. Saber decir: depende del objetivo que se persiga y del proceso y la estructura del mensaje asertivo.
 
h. Saber escuchar: proceso activo que requiere un esfuerzo para comprender lo que los demás quieren transmitir.
 
i. Ser positivo: reconocer e informar a los demás que hay un intento por beneficiar y ayudar.
Existen causas por las que probablemente muchos de nosotros no tengamos desarrollada la asertividad. Puesto que las personas crecemos y somos educadas en un entorno determinado y muy diferente al resto, también tenemos un bagaje diferente en todo lo relacionado a cómo ver el mundo, vivirlo, salir adelante…

En ocasiones los padres o cuidadores han podido castigar comportamientos asertivos en el niño de manera directa con amenazas, reprobaciones, privaciones, o de manera indirecta  generándole una serie de normas o valores morales donde no está permitido ser asertivo ("los niños buenos no responden a sus padres"); quizás ha podido suceder lo contrario, no han castigado estos comportamientos, pero tampoco los han reforzado con lo que el niño no ha aprendido a valorarlos.
 
Otra posible causa sería que el niño no ha sido capaz de reconocer las señales de valoración de los demás por sus comportamientos asertivos (como las sonrisas o los gestos de simpatía o aprobación) por lo que no reconocerá el valor de desarrollarla. En otras ocasiones la persona obtiene más refuerzos por sus conductas pasivas/sumisas, con lo que es contraproducente para su desarrollo. Tal es el caso de la persona tímida y complaciente que con ello consigue: el apoyo, la atención y la protección de los demás, la consideración y aprobación como "bueno", "responsable" o "admirable".  El caso contrario también se hace latente, personas que obtienen más refuerzos por sus conductas agresivas: atención de los demás, sentir la satisfacción de ser superior a otros, conseguir lo que quiere. O simplemente que la persona no ha desarrollado habilidades sociales, por tanto, no sabe identificar cuáles son los comportamientos adecuados a cada momento o situación.

Te encuentres en el punto que te encuentres siempre se puede mejorar, APRENDE A DECIR NO DE MANERA ADECUADA Y SALDRÁS BENEFICIADO!!                                    

miércoles, 30 de enero de 2013

EL ALACRÁN

Un maestro oriental que vio cómo un alacrán se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó. 



Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose. El maestro intentó sacarlo otra vez, y otra vez el alacrán lo picó. Alguien que había observado todo, se acercó al maestro y le dijo: "Perdone, ¡pero usted es terco! ¿No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua lo picará?". 
El maestro respondió: " La naturaleza del alacrán es picar, y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar". Y entonces, ayudándose de una hoja, el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida.






Al final lo importante es ser como cada uno es, siguiendo su condición pase lo que pase a su alrededor!!!

EL FRACASO Y EL MIEDO

Uno de tantos miedos que podemos experimentar las personas y que nos limitan a la hora de avanzar y evolucionar como personas, es el temor al fracaso, éste nos inmoviliza y disminuye nuestra calidad de vida. El miedo puede limitarnos. Pero el temor al fracaso, nos mantiene inmóviles. 
“El fracaso más grande es nunca haberlo intentado". Proverbio chino.

La mayoría de las veces para evitar el “posible” fracaso dejamos de actuar. Y es cuando muchos de nuestros problemas se incrementan, nuestro bienestar disminuye y nuestra vida y nuestras experiencias son cada vez más reducidas y menos satisfactorias. 
 
El miedo al fracaso es el temor a no lograr nuestras metas, objetivos o deseos. Pero el problema no está en el fracaso en sí. Éste sólo nos indica que el camino que elegimos no es el más adecuado y que, por tanto, es necesario buscar otra opción. El problema está en lo que el fracaso significa para cada uno de nosotros y en la manera en cómo nos calificamos a través de él… 
 
Fracasar nos da miedo, porque: 
 
- Nos sentimos impotentes ante el fracaso y no nos gusta sentirnos así. No queremos soportar la incomodidad de dicho sentimiento. Asociamos equivocadamente fracaso con dolor y es a éste último a quién mas miedo le tenemos. 
 
- Pensamos que el éxito y el fracaso son los dos elementos que nos califican como personas. Si tengo éxito soy una persona valiosa. Si fracaso, no valgo nada y la gente me va a criticar o rechazar. 
 
Es tan simple como que el éxito y el fracaso son sólo resultados de una conducta o una decisión adecuada o inadecuada, correcta o incorrecta. 
 
Una persona es mucho más que sus conductas y sus decisiones. Por ello éstas no pueden reflejar su valor como ser humano. 
 
Normalmente, el temor al fracaso no está relacionado directamente con la situación que enfrentamos, ni con la importancia o dificultad del mismo. Sino que está determinado por lo que pensamos de dicha situación, de nosotros mismos y de cómo sus resultados nos pueden afectar. 
 
¿Te imaginas cómo sería el mundo, si ante cualquier error o crítica, todos los inventores y científicos hubieran dejado sus proyectos sin terminar?

El fracaso es parte esencial del éxito. Cada fracaso es una oportunidad para aprender y corregir y así ir avanzando y estar cada vez un poquito más cerca del éxito. Las únicas personas en este mundo que no fracasan, son aquellos que no lo intentan, que no hacen nada, éstos no tienen valor alguno porque siempre se quedarán con las ganas y se preguntaran.. ¿qué hubiera pasado si…? 
 
El problema de todo es el círculo vicioso que puede provocar el miedo al fracaso: El temor a fracasar paraliza. La parálisis conduce a la inacción. La inacción genera una baja en la autoestima y la autoestima baja te lleva nuevamente al miedo.

¡No te dejes atrapar por este círculo! 

En tus manos está la capacidad para superarlo. PODEMOS AYUDARTE!

martes, 29 de enero de 2013

EL DILEMA...

"Una vez un grupo de tres hombres se perdieron en la montaña y había solamente una fruta para alimentarlos a los tres, quienes casi desfallecían de hambre. Se les apareció entonces Dios y les dijo que probaría su sabiduría y que dependiendo de lo que mostraran les salvaría.
 
Les preguntó entonces Dios qué podían pedirle para arreglar aquel problema y que todos se alimentaran. 
El primero dijo: "haz que aparezca más comida", Dios contestó que era una respuesta sin sabiduría, pues no se debe pedir a Dios que aparezca mágicamente la solución a los problemas sino trabajar con lo que se tiene. 
Dijo el segundo entonces: "Entonces haz que la fruta crezca para que sea suficiente", a lo que Dios contestó que no, pues la solución no es pedir siempre multiplicación de lo que se tiene para arreglar el problema, pues el ser humano nunca queda satisfecho y por ende nunca sería suficiente. 
El tercero dijo entonces: "Mi buen Dios, aunque tenemos hambre y somos orgullosos, haznos pequeños a nosotros para que la fruta nos alcance". Dios dijo: "Has contestado bien, pues cuando el hombre se hace humilde y se empequeñece delante de mis ojos, verá la prosperidad". "

En la vida estamos acostumbrados a la comodidad, a que otros arreglen nuestros problemas o a buscar la salida más fácil, siempre pidiendo a Dios que arregle todo sin nosotros cambiar o sacrificar nada a cambio. Por eso muchas veces parece que Dios no nos escucha pues pedimos sin dejar nada de lado y queriendo siempre salir ganando. Muchas veces somos egoístas y siempre queremos de todo para nosotros. 
Seremos felices el día que aprendamos que la forma de pedir a Dios es reconocernos débiles, y ser humildes dejando de lado nuestro orgullo. Y veremos que al empequeñecernos en lujos y ser mansos de corazón veremos la prosperidad y la forma como Él sí escucha. 
Píde  que te haga pequeño...Haz la prueba!!!

lunes, 28 de enero de 2013

VIÉNDOSE A SÍ MISMO

"Maestro y discípulo: 
 
— Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo- dijo el maestro al discípulo. 
 
— Pero, ¿no es una actitud egoísta?- cuestionó el discípulo - Si nos preocupamos por nosotros mismos jamás veremos lo que los otros tienen de bueno para ofrecer. 
 
— Ojalá siempre consiguiéramos ver las cosas buenas que están a nuestro alrededor —contestó el maestro— pero, en realidad, cuando miramos al prójimo estamos sólo buscando defectos. Intentamos descubrir una maldad, porque deseamos que sea peor que nosotros. Nunca lo perdonamos si nos hiere porque creemos que jamás seríamos perdonados por él. Conseguimos herirlo con palabras duras afirmando que decimos la verdad, cuando apenas estamos intentando ocultarla de nosotros mismos. Fingimos que somos importantes para que nadie pueda ver nuestra fragilidad. Por eso siempre que estés juzgando a tu prójimo ten conciencia de que eres TÚ quien está en el tribunal"


En la vida tod@s nos equivocamos y por ello para poder ser más que nadie vamos por ahí juzgando a los demás, “criticando” actitudes, comportamientos,… sin darnos cuenta que todo eso nos lo decimos a nosotr@s mism@s, porque al fin y al cabo, las personas somos espejos unas de otras y aquello que no me gusta y que no veo bien en los demás probablemente, por no decir, segurísimo, es una actitud, comportamiento.. que realizo yo continuamente pero del cual no soy consciente o simplemente no soy capaz de reconocerlo y aceptarlo en nuestra persona.


Así, que antes de hablar de los demás, haz una autorreflexión planteándote: yo.. ¿quién soy? ¿cómo soy? .. y una vez que seas capaz de reconocer tus propios errores entonces, y sólo entonces, estarás preparad@ para poder “hablar” de los demás, sin que con ello ofendas, hagas daño, hagas sentir mal, sino con la intención de hacer todo lo contrario ayudarle a darse cuenta de sus errores como tú lo supiste hacer. 
 
¿Y TÚ? ¿YA LO HICISTE? TE AYUDAMOS A AYUDARTE

EL CAMBIO COMO OBSTÁCULO DE VIDA

El cambio suele ser un proceso que nos asusta, nos da respeto y en muchas ocasiones nos paraliza. Por tanto, tenemos que intentar vencer ese miedo y mejorar nuestra autoestima y nuestra vida. 

¿Te sientes amenazado ante el cambio? ¿Sientes que tu vida, puede estar fuera de tu control?

"No sobrevive el más fuerte de la especie, ni el más inteligente, sino el que mejor reacciona ante el cambio".

Lo importante es poder enfrentarnos al miedo y vencerlo.
¿Cuántas veces te has encontrado en una situación molesta, difícil o dolorosa y no haces nada o casi nada para cambiarla? ¿Cuántas veces piensas que no hay nada que hacer o que es mejor no arriesgarse? Seguro que muchísimas y todo esto se debe al mismo miedo a cambiar, no importa el tipo de cambio que sea, todo lo que sale fuera de nuestra zona de confort, nos supone un gran esfuerzo junto con una gran incertidumbre. Por ello éste miedo es uno de los mayores obstáculos para mejorar nuestra autoestima y nuestra vida en general. Lo conocido nos da la impresión de seguridad y estabilidad, aunque estemos sufriendo y no estemos a gusto con la vida que llevamos.

Este miedo es el que impide que nos alejemos de relaciones o situaciones problemáticas y difíciles,  a la vez que nos hace quedarnos como estamos, sin darnos la oportunidad de luchar por nuestro bienestar. Tampoco nos permite trabajar para mejorar nuestra autoestima. A lo que viene la famosa frase….  "Más vale malo por conocido, que bueno por conocer"

El miedo al cambio incluye el temor a fracasar, tener éxito, al compromiso, a perder ciertas cosas o privilegios, al rechazo, etc. Engloba muchos aspectos que la mayoría de veces no somos conscientes de todo lo que puede llegar a implicar.
He aquí algunos de los  motivos que nos impiden cambiar:
 
1. Una autoestima baja, ésta se refleja en dos tipos de pensamiento: “No voy a lograr estar bien, porque no me lo merezco”, “No tengo la capacidad para resolver los problemas que surgen con el cambio o para hacer todo lo necesario para poder tener éxito”.
  
2.  La posibilidad de perder la atención y el apoyo que recibimos de la gente que nos quiere ayudar o que "entiende" nuestros problemas.
3.  La creencia equivocada de que cambiar es ser inestable.

4. El tener asociados los cambios con las crisis. Con situaciones externas que nos obligan a cambiar, sin desearlo o estar preparados para ello.
 
5.  La respuesta de la gente que nos rodea, que puede ser muy negativa. Nuestro cambio puede provocar angustia e incomodidad en algunas personas cuya respuesta puede ser de crítica o de rechazo. Pero no debemos tener esto en cuenta si fuera por los demás probablemente nunca haríamos nada!!.
 
6.  Pensamientos catastróficos y extremistas, sobre todo lo malo que el cambio va a traer. Cuando el propósito del cambio precisamente es todo lo contrario.
 
7.  El hábito erróneo, de valorarnos en función de lo que hacemos o tenemos. Por lo tanto, pensamos que si fracasamos, nuestro valor como personas disminuirá.
8.  La posibilidad de perder el control sobre nuestra vida y las circunstancias. La falta de control, aunque sea momentánea, nos causa angustia, por lo que tratamos de evitarla, aunque nos estemos equivocando.
Es normal sentir temor ante una situación desconocida, que puede amenazar nuestro bienestar. El problema surge cuando nos dejamos manejar por ese temor o lo "alimentamos" con una serie de pensamientos equivocados que no nos ayudan en nada.
Normalmente no es nada fácil cambiar, ya que además de los miedos y temores que nos lo impiden, nuestra forma de pensar y actuar está automatizada. Igual que automáticos son los pensamientos que mantienen nuestra autoestima baja y alimentan el miedo al cambio.
Muchas veces ni tan siquiera nos damos cuenta de dichos pensamientos, sentimientos y motivos de nuestras conductas, pero si el temor o el no querer hacer el esfuerzo nos mantiene en el mismo lugar,nuestra vida nunca será como la queremos. Y sólo nosotros podemos mejorarla.
Al final todo se convierte en una rueda y una cosa limita e impide la otra y al revés…
Cuando lo que uno hace no da el bienestar deseado es el momento de actuar: "Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo".

AHORA ES EL MOMENTO, ATREVETE A CAMBIAR Y SI SIENTES QUE NO LO PUEDES HACER TÚ SOL@, PÍDENOS AYUDA, TE AYUDAMOS A CAMBIAR, LLÁMANOS: 93 013 67 47 / 655 811 696
 
 

Y ¿TÚ? ¿QUÉ ELIGES??

viernes, 25 de enero de 2013

EL ÉXITO: ¿PLANIFICADO O CASUALIDAD?




El éxito en la vida no está en vencer siempre,
sino en no desanimarse nunca.

Jamás el éxito llega sin haberlo planificado,
llega con muchas caídas en ese largo
recorrido de constancia y trabajo.



Un pequeño gusanito caminaba un día en dirección al sol. Muy cerca del camino se encontraba un saltamontes.
Hacia dónde te diriges? le preguntó. Sin dejar de caminar, la oruga contestó: Tuve un sueño anoche: soñé que desde la punta de la gran montaña yo miraba todo el valle. Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo. Sorprendido, el saltamontes dijo mientras su amigo se alejaba; debes estar loco!, cómo podrás llegar hasta aquel lugar?, Tu una simple oruga ! Una piedra será una montaña, un pequeño charco un mar y cualquier tronco una barrera infranqueable.
 
Pero el gusanito ya estaba lejos y no lo escuchó, su diminuto cuerpo no dejó de moverse.
 
De pronto se oyó la voz de un escarabajo: Hacia dónde te diriges con tanto empeño? Sudando ya el gusanito, le dijo jadeante: Tuve un sueño y deseo realizarlo, subir a esa montaña y desde ahí contemplar todo nuestro mundo. El escarabajo no pudo soportar la risa, soltó la carcajada y luego dijo: Ni yo, con patas tan grandes, intentaría realizar algo tan ambicioso y se quedó en el suelo tumbado de la risa mientras la oruga continuó su camino, habiendo avanzado ya unos cuantos centímetros.

Del mismo modo, la araña, el topo, la rana y la flor le aconsejaron a nuestro amigo a desistir, No lo lograrás jamás! Le dijeron, pero en su interior había un impulso que lo obligaba a seguir. Ya agotado, sin fuerzas y a punto de morir, decidió parar a descansar y construir con su último esfuerzo un lugar donde pernoctar. “Estaré mejor”, fue lo último que dijo y murió.
 
Todos los animales del valle fueron a mirar sus restos, ahí estaba el animal más loco del pueblo, había construido como su tumba un monumento a la insensatez, ahí estaba un duro refugio, digno de uno que murió por querer realizar un sueño irrealizable.
 
Una mañana en la que el sol brillaba de una manera especial, todos los animales se congregaron en torno a aquello que se había convertido en una advertencia para los atrevidos. De pronto quedaron atónitos, aquella concha dura comenzó a quebrarse y con asombro vieron unos ojos y una antena que no podía ser la de la oruga que creían muerta, poco a poco, como para darles tiempo de reponerse del impacto, fueron saliendo las hermosas alas arco iris de aquel impresionante ser que tenían frente a ellos: una mariposa, no hubo nada que decir, todos sabían lo que pasaría, se iría volando hasta la gran montaña y realizaría su sueño, el sueño por el que había vivido, por el que había muerto y por el que había vuelto a vivir, todos se habían equivocado.
 
Todos hemos sido creados para realizar un sueño, vivamos por él, intentemos alcanzarlo, pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizá necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas y entonces, con otro aspecto y con otras posibilidades, lo lograremos.

 
EL ÉXITO EN LA VIDA NO SE MIDE POR LO QUE HAS LOGRADO, SINO POR LOS OBSTÁCULOS QUE HAS TENIDO QUE ENFRENTAR EN EL CAMINO.

¡SÉ TÚ MISM@!

Hoy día y cada vez más vivimos en un mundo dónde para tener éxito debemos ser uno mismo!! … O por lo menos eso es lo que escuchamos continuamente y de forma diaria, pero realmente nos podemos plantear, ¿es esto cierto? ¿Somos lo que las personas ven o nos ocultamos tras un cristal? ¿Somos realmente transparentes o somos capaces de cambiar según la ocasión/circunstancia que se nos presenta? 

Para poder ser auténticos debemos trabajar en nosotros mismos, emprendiendo un camino hacía el autoconocimiento y determinar en qué estoy fallando, cuales son mis errores, plantearnos si realmente soy lo que aparento ser y lo que los otros ven es lo que yo quiero que vean... 
En muchas ocasiones las personas tienen un concepto muy equivocado de lo que somos cada uno de nosotros y suele ser porque no somos tan transparentes como creemos o no sabemos proyectarnos como nos gustaría que nos vieran/percibieran los demás. 
Para poder poner un poco de orden a todo esto, es importante que nosotros mismos tengamos claro, ¿quién soy? ¿cómo soy? ¿cómo hago para que los demás perciban mi esencia? Etc.. si para ello necesitamos un poco de ayuda, siempre se puede pedir a las personas más cercanas que nos definan, o hacer una lista con aquello que me gusta, lo que quiero y tomar las decisiones oportunas que cambien aquello con lo que no estamos conformes. Con esto uno puede ser más auténtico y como beneficio nos aporta la estabilidad y tranquilidad de estar siempre bien con nosotros mismos!!!!
 
 
 
NO LO DUDES, SER UNO MISMO Y CONOCERSE, NOS APORTA PAZ Y BIENESTAR INTERIOR. 






 

jueves, 24 de enero de 2013

INTERESANTE FORO


Buenas a tod@s!!

Parta poder compartir más cosas con tod@s vosotr@s e incluso ampliar temas, consultar dudas, compartir experiencias, etc etc. 
 
Aquí os dejo la página del foro dónde podemos crear un espacio dinámico, ameno y de con fianza para hablar sobre temas de cualquier tipo.
 
Es de reciente creación y ahora mismo hay temas abiertos sobre psicología, logopedia y educación esperando  vuestras opiniones, consultas, dudas y todo aquello que se os ocurra que deba ser expuesto.
 
Puedes participar por muchas razones aunque si simplemente sientes que necesitas que alguien te escuche, no lo dudes: NOSOTROS TE ESCUCHAMOS.
 
Entra ahora y regístrate, es muy rápido y sencillo.
 
DI LA TUYA!!!
 
http://www.centronanda.es/foro/
 
Muchas gracias,
 
NANDA

¿CÓMO SABES...?

Hace muchos años, en una pobre aldea china vivía un labrador con su hijo. Su único bien material, aparte de la tierra y de la pequeña casa de paja, era un caballo que había heredado de su padre. Un buen día el caballo se escapó, dejando al hombre sin animal para labrar la tierra. Sus vecinos —que lo respetaban mucho por su honestidad y diligencia— acudieron a su casa para decirle cuánto lamentaban lo ocurrido. Él les agradeció la visita, pero preguntó: 
—¿Cómo podéis saber que lo que ocurrió ha sido una desgracia en mi vida? 
Alguien comentó en voz baja con un amigo: 
«Él no quiere aceptar la realidad, dejemos que piense lo que quiera, con tal que no se entristezca por lo ocurrido». 
 
Y los vecinos se marcharon, fingiendo estar de acuerdo con lo que habían escuchado. 

Una semana después, el caballo retornó al establo, pero no venía solo: traía una hermosa yegua como compañía. Al saber eso los habitantes de la aldea alborozados, porque sólo ahora entendían la respuesta que el hombre les había dado, retornaron a casa del labrador para felicitarlo por su suerte. 
—Antes tenías sólo un caballo, y ahora tienes dos. ¡Felicitaciones!—dijeron. 
—Muchas gracias por la visita y por vuestra solidaridad —respondió el labrador. ¿Pero cómo podéis saber que lo que ocurrió es una bendición en mi vida? 
Desconcertados, y pensando que el hombre se estaba volviendo loco, los vecinos se marcharon, comentando por el camino: 
«¿Será posible que este hombre no entienda que Dios le ha enviado un regalo?». 
 
Pasado un mes, el hijo del labrador decidió domesticar la yegua. Pero el animal saltó de una manera inesperada, y el muchacho tuvo una mala caída rompiéndose una pierna. Los vecinos retornaron a la casa del labrador, llevando obsequios para el joven herido. El alcalde de la aldea, solemnemente, presentó sus condolencias al padre diciendo que todos estaban muy tristes por lo que había sucedido. El hombre agradeció la visita y el cariño de todos. Pero preguntó: 
—¿Cómo podéis vosotros saber si lo ocurrido ha sido una desgracia en mi vida? 
Esta frase dejó a todos estupefactos, pues nadie puede tener la menor duda de que un accidente con un hijo es una verdadera tragedia. Al salir de la casa del labrador, comentaban entre sí: 
 
«Realmente se ha vuelto loco; su único hijo se puede quedar cojo para siempre y aún tiene dudas de que lo ocurrido es una desgracia». 

Transcurrieron algunos meses y el Japón declaró la guerra a China. Los emisarios del emperador recorrieron todo el país en busca de jóvenes saludables para ser enviados al frente de batalla. Al llegar a la aldea, reclutaron a todos los jóvenes excepto al hijo del labrador que estaba con la pierna rota. Ninguno de los muchachos retornó vivo. El hijo se recuperó, los dos animales dieron crías que fueron vendidas y rindieron un buen dinero. El labrador pasó a visitar a sus vecinos para consolarlos y ayudarlos ya que se habían mostrado solidarios con él en todos los momentos. Siempre que alguno de ellos se quejaba el labrador decía: 
—¿Cómo sabes si esto es una desgracia? Si alguien se alegraba mucho, él preguntaba: 
—¿Cómo sabes si eso es una bendición? 
Y los hombres de aquella aldea entendieron que, más allá de las apariencias, la vida tiene otros significados. 


Ésta fábula nos hace ver que realmente no siempre somos objetivos a la hora de valorar lo que tenemos, lo que nos sucede, etc.. Tenemos que intentar darle a cada cosa el valor que tiene y saber esperar para ver qué sucederá en adelante...

miércoles, 23 de enero de 2013

LA RIGIDEZ MENTAL


A veces, sin tan siquiera darnos cuenta nos instalamos en un único punto de vista y esto hace que no sea posible, o cueste mucho, disminuir el sufrimiento de todos los días y alcanzar la felicidad tal y como la deseamos.

Cuando nacemos y somos bebés, recibimos muchos tipos de estímulos diferentes que no dependen de nosotros, pero que conforme crecemos vamos imponiendo un orden al mundo y desarrollando nuestra propia teoría de cómo debe ser la vida, NUESTRA VIDA.

Éste es un proceso normal que no tiene nada de malo, siempre y cuando estemos dispuest@s a cambiar esta teoría formada conforme vaya siendo necesario y la vida vaya cambiando, evolucionando…

Debemos ser conscientes de que nada es permanente y que si, por las razones que sean, las circunstancias en nuestra vida cambian no hemos de aferrarnos al antiguo esquema de pensamiento y actuación, sino ir moldeándolo según necesidad, para así conseguir ser FELIZ, que al final es lo que realmente importa. El problema suele venir aquí y la pregunta: ¿Cómo lo hago? Suele surgir enseguida….

No podemos centrarnos en ver sólo aquello que queremos ver; ¿alguna vez has tenido problemas de comunicación con los demás porque te dicen que siempre entiendes lo que quieres entender? Existe un proceso psicológico llamado "atención selectiva" que provoca que nuestro cerebro acepte únicamente lo que va de acuerdo con nuestros intereses y expectativas y el resto lo desechamos, no le damos la importancia que seguramente merecen muchas de las cosas sucesos, comportamientos, .. que van sucediendo a nuestro alrededor.

Si vamos fomentando este proceso en nuestro cerebro, seremos cada vez más rígidos sin darnos cuenta: desarrollarás expectativas irrealizables que te provocarán ansiedad, depresión y frustración.


¡CAMBIA AHORA QUE ESTÁS A TIEMPO! MODIFICA TUS ESQUEMAS MENTALES POCO A POCO CAMBIANDO TUS PUNTOS DE VISTA, MANERA DE PENSAR DE FORMA GRADUAL Y PACIENTE, ASÍ LLEGARÁS MUY LEJOS.

¡¡NOSOTR@S TE AYUDAMOS A AYUDARTE!!


martes, 22 de enero de 2013

PROBLEMAS Y PREOCUPACIONES

"No hay problemas, sólo situaciones que demandan una solución adecuada". (Anónimo).
Los problemas y las preocupaciones son parte de la vida de una persona, pero no tienen por qué ser la parte más importante de ésta.
Para resolver los problemas, necesitamos contar con la información adecuada y actuar de acuerdo a ésta y para suprimir las preocupaciones, necesitamos analizar nuestros pensamientos y no permitir que el miedo y el pesimismo nos controlen.
 
"La catástrofe que tanto te preocupa, a menudo resulta ser menos horrible en la realidad, de lo que fue en tu imaginación". Wayne W. Dyer.
¿Has tenido o tienes muchos problemas en tu vida? ¿Consigues resolverlos  bien y más o menos rápido? ¿Te preocupas mucho? ¿Cuándo estás preocupad@ por algo, resuelves el problema con cierta facilidad y rapidez o la preocupación te mantiene angustiad@ durante un tiempo?
Todos tenemos y hemos tenido problemas y nos preocupamos en diferentes situaciones. Pero, nuestra forma de ser, nuestra actitud y nuestra manera de percibir el mundo que nos rodea, pueden aumentar o disminuir dichos problemas y preocupaciones y pueden determinar nuestra manera de manejarlos.

Casi siempre pensamos que problemas y preocupaciones van juntos. Pero es importante separarlos y analizar cada uno de ellos, para poder ver: Qué es un problema y qué no lo es; cuándo la solución del problema depende de nosotros y cuándo tenemos que aceptar que aunque nos afecta, nosotros no podemos hacer nada al respecto; cuando la preocupación es necesaria,  esto nos lleva a analizar la situación y a actuar y cuando es una preocupación innecesaria, que sólo nos hace sufrir.
 
Un problema es una situación que consideramos negativa y que queremos cambiar, pero que, de momento: no sabemos cómo llevar a cabo ese cambio, no nos sentimos capaces de lograrlo o no contamos con los elementos necesarios para hacerlo. Una situación se convierte en un problema, cuando ésta nos molesta, no nos gusta, nos afecta de alguna manera, etc. Si lo consideramos nuestro problema, por que nos afecta a nosotros, pensamos que podemos y/o debemos solucionarlo y esto no siempre es así, por lo tanto a partir de aquí se desencadena el resto...
No siempre está en nuestras manos el solucionar un problema, a veces, muchas veces, depende de la actitud de otra persona que aunque lo intentemos no podemos “cambiarla”, con lo cual tenemos que aceptar esa situación y resignarnos teniendo en cuenta hasta dónde podemos llegar cada un@. Por ello, cuando  tenemos un  problema, lo primero que nos hemos de preguntar es: ¿Yo puedo resolverlo? Si la respuesta es no, acéptalo. Aunque es doloroso ver el sufrimiento de otras personas y no poder hacer nada al respecto, es peor, sufrir al ver su dolor y desgastarnos física y emocionalmente, por tratar de resolver algo que no está en nuestras manos.

En cambio, si la solución depende total o parcialmente de nosotros, podemos responder a las siguientes preguntas e intentar ayudarte con ellas, a extraer una solución práctica del mismo: ¿Qué está sucediendo, en este momento y por qué lo considero un problema? ; ¿En qué me afecta?; ¿Qué personas están involucradas?;
¿Cómo se inició?; ¿Cuáles son las causas que provocaron esta situación?; ¿Qué cambio quiero lograr, cuál es mi meta u objetivo?; ¿Qué pasos o acciones se necesitan llevar a cabo, para lograr dicho objetivo?; ¿Con qué recursos cuento para lograrlo?; ¿Qué recursos o ayuda me pueden ser útiles y a quién puedo recurrir?; ¿Cómo puedo describir el problema, de una manera diferente?; ¿Cómo lo haría alguien completamente diferente a mí?; ¿Estoy suficientemente motivad@, para hacer el esfuerzo necesario?; ¿El problema se soluciona, sólo si la otra persona cambia?
 
Una vez analizadas las respuestas, escribe por lo menos tres soluciones diferentes y prueba cada una de ellas.
 
Si ninguna  da resultado, significa que la solución no está en tus manos, estás encasillado en una sola dirección y necesitas abrirte a otras opciones. Recuerda que si la solución depende de que otra persona cambie, tú no puedes hacer absolutamente nada si ella no está convencida de querer cambiar. Puedes pelear con ella, manipularla, amenazarla, chantajearla, etc., pero si no quiere, no vas a lograr nada.
 
¿Y qué pasa con la preocupación? Generalmente cuando tenemos un problema, nos preocupamos. Si esa preocupación dura poco tiempo y nos lleva a analizar la situación y a actuar, estamos hablando de una preocupación adecuada. De hecho, podemos tener un problema y si estamos trabajando en la solución, no necesitamos preocuparnos. Generalmente está basada en un pronóstico negativo, que alimentamos con pensamientos pesimistas repetitivos.
 
Nos podemos volver personas que nos preocupamos más de la cuenta por diferentes motivos: lo aprendemos de niños, viendo a nuestros padres u otros adultos importantes para nosotros; cuando somos pesimistas, porque siempre pensamos en lo negativo y por lo tanto, esperamos que las consecuencias de cualquier situación sean negativas; se vuelve un hábito; la cultura lo refuerza, porque la gente cree, equivocadamente, que preocuparse mucho significa ser muy responsable o sensible ante los problemas; es una manera de evitar vivir en el presente o vernos a nosotros mismos, ya que nuestra atención está siempre enfocada en aspectos muy específicos, que nos angustian, pero que nos afectan menos que si "viéramos" otras cosas.
 
Cuando estés preocupad@ pregúntate. ¿En este tiempo, cuántas soluciones he encontrado y cuántas he llevado a cabo? Si llevas preocupad@ varias horas y no has logrado nada, muy probablemente, tu preocupación es innecesaria y te está sirviendo para evadir, no asumir, no actuar, no enfrentarte o no aceptar alguna situación dolorosa o para jugar el papel de víctima.

Debemos intentar descubrir de qué se trata, para evitar un mayor sufrimiento en el futuro..



SI REALMENTE VES QUE AÚN CON ESTA GUÍA NO CONSIGUES “SALIRTE” DE TUS PROPBLEMAS Y/O PREOCUPACIONES, NO LO DUDES, LLÁMANOS, NOSOTR@S PODEMOS AYUDARTE!!! 93 013 67 47 / 655 811 696

lunes, 21 de enero de 2013

JOSÉ Y EL LADRILLO

José iba en su nuevo coche, un gran Jaguar a mucha velocidad.
 
¿La razón? Llegaría tarde al trabajo si no corría.
 
Su  Jaguar rojo brillante, era una de sus más preciadas posesiones, cuando súbitamente… ¡Un ladrillo se estrelló en la puerta de atrás!
 
José frenó el coche y fue hasta el lugar de donde el ladrillo había salido.

Se bajó del coche y vio a un niño sentado en el suelo. Lo agarró, lo sacudió y le gritó muy enfadado: ¿Qué demonios estás haciendo? ¡Te va a costar muy caro lo que le hiciste a mi coche! ¿Por qué me tiraste el ladrillo?

El niño llorando, le contestó: ‘Lo siento, señor, pero no sabía qué hacer, mi hermano se cayó de su silla de ruedas y está lastimado, y no lo puedo levantar yo sólo. Nadie quería detenerse a ayudarme!’

José sintió un nudo en la garganta, fue a levantar al joven, lo sentó en su silla de ruedas, y lo revisó. Vió que sus rasguños eran menores, y que no estaba en peligro.

Mientras el pequeño de 7 años empujaba a su hermano en la silla de ruedas hacia su casa, José caminó lentamente a su Jaguar, pensando…

JOSÉ NUNCA LLEVÓ A REPARAR EL COCHE, DEJÓ LA PUERTA COMO ESTABA, PARA HACERLE RECORDAR QUE NO DEBÍA IR A TRAVÉS DE LA VIDA TAN RÁPIDO COMO PARA QUE ALGUIEN  TENGA QUE TIRARLE UN LADRILLO PARA LLAMAR SU ATENCIÓN...
 
Por diferentes circunstancias, en muchas ocasiones vamos pasando la vida como meros observadores sin detenernos a mirar y darnos cuenta que hay más gente , no estamos solos, que quizás en algún momento alguien puede necesitarnos o viceversa, etc..
 
 La vida es para disfrutarla y vivirla plenamente estando siempre atentos a todo lo que sucede a nuestro alrededor, porque nunca se sabe cuando nos pueden LLAMAR LA ATENCIÓN  A NOSOTROS...

Visitas